Non provare, Fare.
Amare è breve, dimenticare è lungo



domingo, 22 de agosto de 2010

aquella era.

Aquella era, en la que tú me quitabas el sueño, me tapabas los ojos o me cerrabas la puerta.
Estaba tan ciega a la realidad, no me daba cuenta.
Hoy, que por fin soy libre, me doy cuenta de que aunque me quitaras el sueño, nunca podrías quitarme las ganas de soñar.
Aunque me taparas los ojos, tenía cuatro sentidos más.
Aunque me cerraras la puerta, sentía mis aún cálidas manos con las que podría volar.
Mira donde estoy, lejos, muy lejos de tu alcance, ya que siempre volaré más alto que tú.
Me he dado cuenta a tiempo de lo que verdaderamente es la realidad y, de lo perfectamente imperfecta que puedo llegar a ser.

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